
Vibra,
desgarra el aire
lo sacude
con la flexibilidad de sus ramas
y el tamaño de sus hojas,
baila con voz única
y canta con cimbreo
al que falta cintura,
desmantela el sol
en trémulas guirnaldas,
cobija al bicho pequeño
amansa al bicho grande
y a mí me cobija y amansa
que no soy ni grande ni pequeño.